La zona estudiada abarcó desde Cape Hatteras, North Carolina, hasta el golfo de Maine y es la primera "evaluación multiespecie" sobre la vulnerabilidad de peces e invertebrados marinos al cambio climático, indicó la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés). En adelante se realizarán estudios similares en otras regiones de Estados Unidos.
